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El Más Pequeño en el Reino
Pregunta: “Se dice de Juan el Bautista que entre todos los nacidos de mujer no hubo ninguno mayor que él; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos era mayor que él. No entendemos cómo puede ser esto. ¿Podría por favor darnos una respuesta?”
Respuesta: Este dicho hace referencia a la estimación del Salvador acerca de Juan, tal como está registrada en Lucas 7:28, después que los discípulos de Juan vinieron a él y dijeron: “Juan el Bautista nos ha enviado a ti, diciendo: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?” (Lucas 7:20.) Más tarde el Salvador dio testimonio de la grandeza de la misión de Juan, cuyo testimonio está registrado en Lucas 7:28.
En una reunión celebrada en el Templo de Nauvoo, el domingo 29 de enero de 1843, el profeta José Smith dio la respuesta a esta pregunta. Se le había pedido hacerlo en una reunión la semana anterior, cuando el tiempo no permitió una respuesta. Citamos el informe completo de las observaciones del Profeta:
La pregunta surgió de las palabras de Jesús: “Entre los nacidos de mujer no hay mayor profeta que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él.” [Lucas 7:28.] ¿Cómo es que Juan fue considerado uno de los más grandes profetas? Sus milagros no pudieron haber constituido su grandeza.
Primero. Se le confió una misión divina de preparar el camino delante de la faz del Señor. ¿Quién tuvo alguna vez tal responsabilidad encomendada antes o después? Ningún hombre.
Segundo. Se le confió la importante misión, y se requirió de sus manos, bautizar al Hijo del Hombre. ¿Quién tuvo el honor de hacer eso? ¿Quién tuvo tan grande privilegio y gloria? ¿Quién condujo al Hijo de Dios a las aguas del bautismo y tuvo el privilegio de contemplar al Espíritu Santo descender en forma de paloma, o más bien en la señal de la paloma, como testimonio de aquella administración? La señal de la paloma fue instituida antes de la creación del mundo, como testigo del Espíritu Santo, y el diablo no puede venir en la señal de una paloma. El Espíritu Santo es un personaje y tiene la forma de un personaje. No se limita a la forma de una paloma, sino a la señal de la paloma. El Espíritu Santo no puede transformarse en una paloma; pero la señal de una paloma fue dada a Juan para significar la verdad del hecho, así como la paloma es un emblema o símbolo de verdad e inocencia.
ADMINISTRADOR LEGAL DEL REINO
Tercero. Juan, en ese tiempo, era el único administrador legal en los asuntos del reino que entonces existía sobre la tierra, y poseía las llaves del poder. Los judíos tenían que obedecer sus instrucciones o ser condenados, según su propia ley; y Cristo mismo cumplió toda justicia al hacerse obediente a la ley que él había dado a Moisés en el monte, magnificándola y haciéndola honorable en lugar de destruirla. El hijo de Zacarías arrebató las llaves, el reino, el poder y la gloria de los judíos mediante la santa unción y decreto del cielo, y estas tres razones lo constituyen el mayor profeta nacido de mujer.
Segunda pregunta:—¿Cómo era el más pequeño en el reino de los cielos mayor que él?
En respuesta pregunté:—¿A quién se refería Jesús como el más pequeño? Jesús era considerado como quien tenía el menor derecho en el reino de Dios y [aparentemente] era el menos digno de credibilidad como profeta; como si hubiera dicho:—“¡Aquel que es considerado el más pequeño entre vosotros es mayor que Juan; es decir, yo mismo!” (D.H.C., Vol. 5, págs. 260-61; Enseñanzas del Profeta José Smith, págs. 275-276.)

























