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¿Cómo Era Lehi
Descendiente de los Judíos?
Pregunta: “En 1 Nefi 5:14, se nos informa que Lehi era descendiente de José, y en 2 Nefi 30:4, se declara que los nefitas eran descendientes de los judíos. Ya que los judíos eran descendientes de Judá, ¿cómo pueden armonizarse estas declaraciones?”
Respuesta: Es cierto que Lehi y su familia eran descendientes de José por medio del linaje de Manasés (Alma 10:3), e Ismael era descendiente de Efraín, según la declaración del profeta José Smith. Que los nefitas fueran descendientes de José es un cumplimiento de las bendiciones dadas a José por su padre Israel. Los nefitas eran de los judíos, no tanto por descendencia como por ciudadanía, aunque en la larga descendencia desde Jacob podría haber habido alguna mezcla de tribus por matrimonios entre ellas. Debe recordarse que en los días de Roboam, hijo de Salomón, diez de las doce tribus de Israel se rebelaron y desde entonces fueron conocidas como el reino de Israel hasta que fueron llevadas cautivas a Asiria. Las otras dos tribus, Judá y Benjamín, permanecieron leales a Roboam y fueron conocidas como el reino de Judá. Lehi era ciudadano de Jerusalén, en el reino de Judá. Presumiblemente su familia había vivido allí por varias generaciones, y todos los habitantes del reino de Judá, sin importar de qué tribu descendieran, eran conocidos como judíos. La condición es comparable a las condiciones actuales; por ejemplo: muchos miembros de la Iglesia han sido congregados de Inglaterra, Alemania, los países escandinavos y otras tierras extranjeras. Al venir a este país han obtenido ciudadanía, y entonces ellos y sus descendientes son conocidos como americanos, siendo ciudadanos de este país. También hay un ejemplo comparable en el caso de Pablo el apóstol. Cuando fue arrestado por denuncia de los judíos, el tribuno lo confundió con un egipcio que había provocado una rebelión, y Pablo dijo al capitán: “… Yo de cierto soy hombre judío de Tarso, ciudad de Cilicia, ciudadano de una ciudad no insignificante; y te ruego que me permitas hablar al pueblo.” Cuando se le concedió el privilegio, Pablo habló a los judíos enojados y dijo: “Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad a los pies de Gamaliel, instruido conforme a la estricta observancia de la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros.”(Hechos 21:37-39; 22:3.) Al escribir sus epístolas a los santos romanos y también a los santos de Filipos, Pablo dijo: “… Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.”(Romanos 11:1; Filipenses 3:5.)
No solamente en el Libro de Mormón se llama judíos a los descendientes de Lehi, sino también en Doctrina y Convenios. En la Sección 19, versículo 27, se encuentra esto: “La cual es mi palabra al gentil, para que pronto vaya al judío, del cual los lamanitas son un resto, a fin de que crean en el evangelio y no esperen un Mesías que ya vino.” Nuevamente, al dar instrucciones a los élderes que habían viajado de Kirtland a Misuri, el Señor reveló el lugar para la construcción del templo y dio instrucciones para la compra de tierra “que se extendía hacia el oeste, hasta la línea que corre directamente entre judío y gentil.”(D. y C. 57:4.) Esta línea hacia el oeste era la línea divisoria entre los blancos y los indios.

























