3
El significado de “Hijo del Hombre”
Pregunta: “En Mateo 20:28 encontramos lo siguiente: ‘Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.’ ¿Cuál es el significado correcto del término ‘Hijo del Hombre’? La referencia marginal me lleva a Filipenses 2:7, que dice así: ‘Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.’ ¿Debemos entender que ‘Hijo del Hombre’ hace referencia al hecho de que Jesús vino al mundo ‘semejante a los hombres’ o se hizo mortal? Si no es así, ¿qué significa?”
En cada uno de los cuatro evangelios leemos que el Salvador frecuentemente se refiere a sí mismo como “el Hijo del Hombre”. Invariablemente en el Nuevo Testamento, el sustantivo común “hombre” aparece escrito con minúscula. Esto probablemente se debe al hecho de que los eruditos que realizaron la traducción no entendieron el significado de esta expresión. Aparentemente, adoptaron la idea que usted ha expresado, de que hace referencia al hecho de que nuestro Señor se hizo hombre y mientras estuvo sobre la tierra apareció como un hombre. Usted comprenderá que durante siglos prevaleció la noción de que Dios, al hablar ya sea del Padre o del Hijo, no tenía cuerpo y no estaba en forma de hombre, excepto cuando nuestro Señor apareció entre los hombres durante su ministerio terrenal.
La expresión debería escribirse “Hijo del Hombre”, con “Hombre” en mayúscula, significando Hijo de Dios. En las revelaciones dadas al profeta José Smith, el Salvador usa este término al hablar de sí mismo. Véase Doctrina y Convenios 45:39; 49:6, 22; 63:53; 68:11. Hay otras ocasiones en las que nuestro Señor se llamó a sí mismo “Hijo Ahman”. Véanse las secciones 78:20 y 95:17.
Este título dado al Salvador pudo haber sido común en los días de los santos antediluvianos. Está registrado en la Perla de Gran Precio que Enoc vio generación tras generación a través del tiempo, y leemos: “… Enoc fue exaltado y levantado, aun en el seno del Padre y del Hijo del Hombre; y he aquí, el poder de Satanás estaba sobre toda la faz de la tierra.” (Moisés 7:24.) Luego, en el versículo 54 leemos: “Y aconteció que Enoc clamó al Señor, diciendo: Cuando el Hijo del Hombre venga en la carne, ¿descansará la tierra? Te ruego que me muestres estas cosas.” Por estas palabras escritas mucho antes de la venida de Jesucristo a la tierra, parecería que él era conocido por este título en aquel día.
EL CONSEJO DEL SEÑOR A ADÁN
Hemos recibido otra información definida en el consejo que el Señor dio a Adán, según está registrado en Moisés 6:57, que dice así:
Por tanto, enséñalo a tus hijos, que todos los hombres, en todas partes, deben arrepentirse, o de ninguna manera podrán heredar el reino de Dios; porque ninguna cosa impura puede morar allí, ni morar en su presencia; porque, en el lenguaje de Adán, Hombre de Santidad es su nombre, y el nombre de su Unigénito es el Hijo del Hombre, sí, Jesucristo, un juez justo, que vendrá en el meridiano de los tiempos.
Aquí el Padre habla a Adán de sí mismo como un Hombre, cuyo nombre es “Hombre de Santidad”. Por lo tanto, estamos justificados al decir que cuando Jesús se refiere a sí mismo como el Hijo del Hombre, quiere decir que verdaderamente es el Hijo de Dios, quien es Hombre de Santidad, o Santo Hombre.
Incidentalmente aprendemos que el lugar donde Adán habitó, y donde bendijo a sus descendientes justos tres años antes de su muerte, y donde el Señor se le apareció, fue llamado Adam-ondi-Ahman. ¿No podemos decir verdaderamente que el significado de este nombre Adam-ondi-Ahman es el lugar, o tierra, de Dios donde Adán habitó?

























