Respuestas a Preguntas del Evangelio: Volumen 1

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“Hay Algunos de los que Están Aquí . . .”


Pregunta: “Al leer el Nuevo Testamento he encontrado un pasaje de las Escrituras que no me queda claro. Me gustaría tener la respuesta. Es Marcos 9:1 y Lucas 9:27.

“Cuando Cristo dijo: ‘De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder’, ¿de quién estaba hablando y cuándo iban a ver el reino de Dios, si él ya tenía la Iglesia establecida sobre la tierra en ese tiempo?”

Respuesta: El pasaje en Lucas es similar al de Marcos: “Pero os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.” Esta profecía se expresa más claramente en Mateo, de la siguiente manera:

De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. (Mateo 16:28.)

Es verdad que la Iglesia o reino de Dios fue establecido por nuestro Salvador en los días de su ministerio; pero no fue establecido en ese tiempo en su poder y gloria. Además, el Salvador sabía que antes del gran día de su segunda venida, en poder y gloria, habría una “apostasía” y la Iglesia dejaría de estar sobre la tierra durante aquellos días de oscura apostasía.

Esta profecía es un problema que ha perturbado al mundo cristiano, porque carecen de una explicación satisfactoria. Los incrédulos se han detenido en ella con ridículo como una señal de la necedad del Salvador, debido a que casi dos milenios han pasado desde que estas palabras fueron pronunciadas. Para el hombre natural es imposible que alguien que estaba en el grupo al cual el Salvador habló pudiera vivir hasta ahora; por lo tanto, para ellos su predicción ha fallado definitivamente.

Para los miembros de la Iglesia esta profecía no presenta problema ni misterio alguno. En los versículos finales del evangelio de Juan encontramos registrada una insinuación de que Juan, quien evidentemente estaba en ese grupo, no moriría sino hasta la segunda venida al comienzo del milenio. El Salvador informó a Pedro cómo vendría la muerte sobre él, y Pedro, viendo a Juan cerca, dijo:

Señor, ¿y qué de éste?

Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.

Entonces corrió entre los hermanos el dicho de que aquel discípulo no moriría; pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? (Juan 21:21-23.)

TRADICIONES NO BASADAS EN HECHOS

Desde tiempos antiguos ha descendido una tradición de que Juan murió mártir como los otros apóstoles, pero esto no es así. Se han escrito varias novelas, quizá basadas en la promesa hecha a Juan, acerca de un hombre condenado a vivir hasta que Cristo venga debido a algún abuso dado al Señor en su camino a la crucifixión. Es posible que hubiera otros además de Juan a quienes se les concedió este gran privilegio y que estuvieron presentes cuando se dio esta profecía.

En Doctrina y Convenios, Sección Siete, tenemos una revelación que declara que Juan fue bendecido para permanecer hasta que el Señor venga. Cuando el Señor visitó a los nefitas, escogió a doce discípulos y les dio autoridad presidenta. Tres de estos discípulos desearon permanecer hasta que el Salvador regresara. Dudaron en decírselo, pero él leyó sus pensamientos y concedió su petición. Él les dijo:

He aquí, yo conozco vuestros pensamientos, y habéis deseado aquello mismo que Juan, mi amado, que estuvo conmigo en mi ministerio antes que yo fuese levantado por los judíos, deseó de mí.

Por tanto, más bendecidos sois vosotros, porque nunca gustaréis la muerte; sino que viviréis para contemplar todas las obras del Padre para con los hijos de los hombres, hasta que todas las cosas sean cumplidas según la voluntad del Padre, cuando yo venga en mi gloria con los poderes del cielo. (3 Nefi 28:6-7.)