Respuestas a Preguntas del Evangelio: Volumen 1

34
Los Hijos de Dios y
las Hijas de los Hombres


Pregunta: “¿Podría explicar amablemente el significado de los dos primeros versículos de Génesis, capítulo seis? Parece haber una diferencia de interpretación. Los versículos en cuestión son los siguientes:

“‘Y aconteció que cuando los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas,

“‘Que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.’”

Respuesta: Los versículos que siguen a esta cita indican que esta manera de matrimonio era ofensiva a la vista de Dios, y por lo tanto él redujo la edad del hombre sobre la tierra. Existe una doctrina prevaleciente en el mundo cristiano de que estos hijos de Dios eran seres celestiales que descendieron y se casaron con las hijas de los hombres, y así vino una raza superior sobre la tierra, cuyo resultado trajo el desagrado del Señor. Esta noción insensata es el resultado de la falta de información adecuada, y debido a que la información correcta no se encuentra en el libro de Génesis, los pueblos cristianos han sido desviados.

La información correcta respecto a estas uniones es revelada en la interpretación inspirada dada al profeta José Smith en el Libro de Moisés. Sin duda, cuando esta escritura fue escrita originalmente, era perfectamente clara, pero escribas y traductores, con el paso del tiempo, al no tener inspiración divina, cambiaron el significado para ajustarlo a su comprensión incorrecta. Estos versículos en la revisión del Profeta nos dan un significado correcto, y de ellos aprendemos por qué el Señor estaba enojado con el pueblo y decretó acortar la duración de la vida y traer sobre el mundo el diluvio purificador. Los versículos que se refieren a este fragmento de historia son los siguientes:

Y Noé y sus hijos escucharon al Señor y prestaron atención, y fueron llamados hijos de Dios.

Y cuando estos hombres comenzaron a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, los hijos de los hombres vieron que aquellas hijas eran hermosas, y tomaron para sí mujeres, según escogieron.

Y el Señor dijo a Noé: Las hijas de tus hijos se han vendido; porque he aquí, mi ira se ha encendido contra los hijos de los hombres, porque no quieren escuchar mi voz.

Y aconteció que Noé profetizó y enseñó las cosas de Dios, tal como fue en el principio.(Moisés 8:13-16.)

LAS HIJAS DE NOÉ SE CASARON CON LOS HIJOS DE LOS HOMBRES

Debido a que las hijas de Noé se casaron con los hijos de los hombres contrario a las enseñanzas del Señor, su ira se encendió, y esta ofensa fue una de las causas que provocaron el diluvio universal. Verán que la condición aparece invertida en el Libro de Moisés. Fueron las hijas de los hijos de Dios quienes se casaban con los hijos de los hombres, lo cual desagradaba al Señor. El hecho fue, como lo vemos revelado, que las hijas que habían nacido, evidentemente bajo el convenio, y eran hijas de los hijos de Dios, es decir, de aquellos que poseían el sacerdocio, estaban transgrediendo el mandamiento del Señor y casándose fuera de la Iglesia. Así se estaban apartando de las bendiciones del sacerdocio, contrario a las enseñanzas de Noé y a la voluntad de Dios.

El Señor nos ha revelado en esta dispensación que aquellos que obedecen su voluntad serán llamados hijos de Dios. En los días de Adán, el Señor decretó que así sería:

Y él [Adán] oyó una voz desde el cielo, que decía: Eres bautizado con fuego y con el Espíritu Santo. Este es el registro del Padre y del Hijo, desde ahora y para siempre;

Y tú eres según el orden de aquel que no tuvo principio de días ni fin de años, desde toda eternidad hasta toda eternidad.

He aquí, eres uno en mí, un hijo de Dios; y así todos pueden llegar a ser hijos. Amén.(Ibíd., 6:66-68.)

Hoy hay hijas insensatas de aquellos que poseen este mismo sacerdocio que están violando este mandamiento y casándose con los hijos de los hombres; también hay algunos hijos de aquellos que poseen el sacerdocio que se están casando con las hijas de los hombres. Todo esto es contrario a la voluntad de Dios tanto como lo fue en los días de Noé.