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El Sacerdocio de los Nefitas
Pregunta: “Mientras estudiábamos nuestra lección del Libro de Mormón en nuestra clase de la Escuela Dominical, se llamó nuestra atención a la declaración en el Suplemento para Maestros que dice que los nefitas no tenían el Sacerdocio Aarónico. Los miembros de la clase cuestionaron la autenticidad de esto y señalaron las palabras en Moroni, capítulo tres, que claramente declaran que ordenaban sacerdotes y maestros para predicar el arrepentimiento y la remisión de los pecados. Luego leímos en 2 Nefi 5:26, que Nefi consagró a Jacob y a José ‘para que fuesen sacerdotes y maestros sobre la tierra de mi pueblo.’ ¿Podría aclararnos este asunto?”
Respuesta: Después de que las tribus de Israel fueron sacadas de Egipto, el Señor propuso hacer de ellas un real sacerdocio, confiriendo a miembros de todas las tribus la autoridad del Sacerdocio de Melquisedec; pero cuando hicieron un becerro de oro para adorarlo en ausencia de Moisés y permanecieron en constante murmuración y rebelión, el Señor les negó este gran honor y quitó de ellos a Moisés y el Sacerdocio Mayor, y decretó que este sacerdocio no les sería dado y que “no entrarían en su reposo mientras estuvieran en el desierto, el cual reposo es la plenitud de su gloria.”( D. y C. 84:22-27. Números, capítulos 1-3.) Desde ese tiempo hasta la venida de nuestro Redentor, Israel estuvo sujeto al Sacerdocio Aarónico y a la “ley carnal” que fue añadida. En lugar de tomar a los primogénitos de las familias, el Señor separó la tribu de Leví e hizo de ellos los sacerdotes del pueblo.
Porque Jehová había hablado a Moisés, diciendo:
Solamente no contarás la tribu de Leví, ni tomarás la cuenta de ellos entre los hijos de Israel.(Números 1:48-49.)
NO HABÍA LEVITAS ENTRE LOS NEFITAS
Los nefitas eran descendientes de José. Lehi descubrió esto al leer las planchas de bronce. Él era descendiente de Manasés, e Ismael, quien lo acompañó con su familia, era de la tribu de Efraín.(Alma 10:3; Improvement Era, Vol. 8, p. 781; J. of D., Vol. 23, p. 184.)
Por lo tanto, no había levitas que acompañaran a Lehi al hemisferio occidental. Bajo estas condiciones, los nefitas oficiaron en virtud del Sacerdocio de Melquisedec desde los días de Lehi hasta los días de la aparición de nuestro Salvador entre ellos. Es cierto que Nefi “consagró a Jacob y a José” para que fuesen sacerdotes y maestros sobre la tierra de los nefitas, pero el hecho de que se usaran los términos plurales sacerdotes y maestros indica que esto no era una referencia al oficio definido en el sacerdocio en ninguno de los casos, sino una asignación general para enseñar, dirigir y amonestar al pueblo. De otro modo, los términos sacerdote y maestro se habrían usado en singular. Más luz se arroja sobre este nombramiento mostrando que estos dos hermanos de Nefi poseían el Sacerdocio de Melquisedec, en el capítulo seis, versículo dos de 2 Nefi, donde Jacob da esta explicación respecto al sacerdocio que él y José poseían:
He aquí, mis amados hermanos, yo, Jacob, habiendo sido llamado por Dios y ordenado conforme al orden de su santo sacerdocio, y habiendo sido consagrado por mi hermano Nefi, a quien vosotros miráis como rey o protector y de quien dependéis para vuestra seguridad, he aquí, sabéis que os he hablado muchísimas cosas.
Esto parece ser una confirmación de las ordenaciones que él y su hermano José recibieron en el Sacerdocio de Melquisedec. A lo largo del Libro de Mormón encontramos referencias a los nefitas oficiando en virtud del Sacerdocio Mayor según el santo orden. Alma, discurriendo sobre el tema ante el pueblo de la ciudad de Ammoníah, dijo:
Y además, hermanos míos, quisiera dirigir vuestras mentes hacia el tiempo en que el Señor Dios dio estos mandamientos a sus hijos; y quisiera que recordaseis que el Señor Dios ordenó sacerdotes según su santo orden, el cual era según el orden de su Hijo, para enseñar estas cosas al pueblo.(Alma 13:1. Véase también D. y C. 107:1-4.)
En los versículos iniciales de Alma, capítulo 43, Mormón registra lo siguiente:
Y aconteció entonces que los hijos de Alma salieron entre el pueblo para declararles la palabra. Y Alma también, él mismo, no pudo descansar, y él también salió.
Ahora no diremos más concerniente a sus predicaciones, excepto que predicaron la palabra y la verdad según el espíritu de profecía y revelación; y predicaron conforme al santo orden de Dios por el cual fueron llamados.
LOS NEFITAS ADMINISTRABAN BAJO EL SACERDOCIO DE MELQUISEDEC
De estos y numerosos otros pasajes aprendemos que fue por la autoridad del Sacerdocio de Melquisedec que los nefitas administraron desde el tiempo en que dejaron Jerusalén hasta el tiempo de la venida de Jesucristo. Por el poder de este sacerdocio bautizaban, confirmaban y ordenaban. Durante esos años también observaron la ley de Moisés. Ofrecían sacrificios y cumplían los deberes que en Israel habían sido asignados a los sacerdotes y levitas. Observaban en cada detalle los requisitos de la ley. Cuando el Salvador vino a ellos, cumplió la ley carnal y abolió el sacrificio mediante el derramamiento de sangre de animales. Informó a los nefitas que en él se había cumplido la ley de Moisés.(2 Nefi 25:24-30; 3 Nefi 1:23-25; 9:15-17; 15:2-8.)
Cuando el Salvador vino a los nefitas, estableció la Iglesia en su plenitud entre ellos, y les informó que las cosas antiguas habían pasado, porque todas se habían cumplido en él. Dio a los nefitas toda la autoridad del sacerdocio que nosotros ejercemos hoy. Por lo tanto, estamos justificados en creer que no solamente se confirió la plenitud del Sacerdocio de Melquisedec, sino también el Aarónico, tal como lo tenemos en la Iglesia hoy; y este Sacerdocio Aarónico permaneció con ellos desde ese tiempo hasta que, por causa de la iniquidad, cesó todo sacerdocio. Podemos estar seguros de que en los días de Moroni los nefitas sí ordenaban maestros y sacerdotes en el Sacerdocio Aarónico; pero antes de la visita del Salvador oficiaban en el Sacerdocio de Melquisedec.

























