Capítulo 17
La ley de primogenitura
Sois herederos legales, según la carne.— D. C. 86:9.
De Padre a Hijo
Desde los días de Adán hasta los días de Moisés, el orden del Sacerdocio, como ya hemos explicado, fué patriarcal. Leemos en las Doctrinas y Convenios (107:40-41) que “estableciese el orden de este sacerdocio para descender de padre a hijo; y por derecho pertenece a los descendientes literales de la simiente escogida, a la cual se hicieron las promesas”. Fué con el conocimiento de esto que Abrahán buscó su nombramiento en el sacerdocio, “conforme a lo que Dios había señalado a los patriarcas, relativo a la simiente”. Abrahán también llegó a ser un heredero legítimo, un sumo sacerdote, y un patriarca, “con el derecho que pertenecía a los patriarcas”.
Orden Patriarcal de Gobierno En los días de Adán y los patriarcas antediluvianos, el gobierno de la Iglesia también era el gobierno del pueblo. En otras palabras, cuando en la Iglesia existía el orden del sacerdocio gobernaba en los asuntos temporales así como en los espirituales. De hecho, el gobierno era una teocracia. Esta teocracia fué establecida por el Señor con Adán, y Adán fué puesto a la cabeza. También aprendemos esto de Abrahán quien ha dicho:
Faraón, el hijo mayor de Egiptus, la hija de Cam, estableció el primer gobierno en Egipto, y fué a semejanza del gobierno de Cam, que era patriarcal.
Faraón, siendo hombro justo, estableció su reino y juzgó prudente y justamente a su pueblo todos sus días, sinceramente tratando de imitar el orden que los patriarcas establecieron en las primeras generaciones, en los días del primer reino patriarcal, aun en el reino de Adán, y también en el de Noé, su padre, quien lo bendijo con las bendiciones de la tierra y con las bendiciones de sabiduría, mas lo maldijo en cuanto al sacerdocio. — Abrahan 1:25-26.
De esto aprendemos que el gobierno de Egipto fué uno de los primeros organizados después del diluvio, y que el primer gobernador lo estableció conforme al modelo que había descendido desde el principio. Creemos que la misma costumbre prevaleció en otros países en el pasado, porque parece haber sido dado por sentado que el hijo mayor era por derecho heredero de la autoridad gubernamental. Esta práctica prevaleció no sólo entre los que poseían el sacerdocio sino que también lo siguieron todos los pueblos que rechazaron el evangelio y el poder de la autoridad divina. En los países que aún son gobernados por reyes, encontramos que esta costumbre todavía está en uso. Pero hoy un cambio se está efectuando en los gobiernos del mundo, y el orden patriarcal, o el que se llama el derecho de primogenitura, rápidamente se está desvaneciendo. En su lugar se están estableciendo gobiernos republicanos.
Era Suprema la Voluntad del Padre
No sólo prevalecía este orden en la primera Iglesia, sino que el mismo orden se observó en cada familia individual. Según esta ley el padre tenía autoridad completa sobre su posteridad. Es por esa razón que encontramos hombres fuertes obedientes a sus padres y aceptando sus consejos en todas las cosas. La rebelión contra la autoridad paternal se consideraba ser uno de los pecados más graves. El padre tenía autoridad absoluta sobre su casa y no sólo reinaba como monarca, siendo su palabra ley, pero generalmente esta autoridad fué reconocida. El padre tenía poder sobre la vida y muerte de los miembros de su familia, así como los antiguos monarcas absolutos lo tuvieron sobre sus súbditos en los asuntos del país.
Por tanto, cuando Abrahán salió para ofrecer a Isaac, según la ley de aquel tiempo estaba dentro de sus derechos; ninguna sociedad o gobierno organizado dudaba de su autoridad. Isaac también comprendía que la voluntad de su padre era suprema, y su deber era de obedecer humildemente. Con este mismo derecho, frecuentemente los padres cortejaban para sus hijos. A lo menos, sentían que era su deber obligatorio buscar esposas para sus hijos. Abrahán, actuando bajo este principio, y, sin ninguna duda, siendo guiado por la inspiración del Señor, mandó a su siervo regresar a su propio pueblo para traer a Rebeca para ser compañera de Isaac. Era en conformidad con esta costumbre antigua cuando Agar tomó para Ismael “mujer de la tierra de Egipto”, y cuando Sansón vió la hija de un Filisteo decir a sus padres, “Ruegos que me la toméis por mujer”.
La Autoridad del Sacerdocio se puede manejar sólo en Justicia
Por supuesto, según la ley del evangelio, la autoridad del Sacerdocio, aún desde los primeros tiempos, había de ser manejada en humildad, misericordia y justicia. La palabra del Señor a José Smith era tan cierta en aquel tiempo como lo es ahora, en la cual dijo:
He aquí, muchos son los llamados, y pocos los escogidos. ¿Y por qué no son escogidos?
Porque a tal grado han puesto su corazón en las cosas de este mundo, y aspiran tanto a los honores de los hombres, que no aprenden esta lección única:
Que los derechos del sacerdocio están inseparablemente unidos a los poderes del cielo, y que estos no pueden ser gobernados ni manejados sino conforme a los principios de la rectitud…
Ningún poder o influencia se puede ni se debe mantener en virtud del sacerdocio, sino por persuasión, por longanimidad, benignidad, mansedumbre y por amor sincero;
por bondad y por conocimiento puro, lo cual engrandecerá en gran manera el alma sin hipocresía y sin malicia;.—D. C. 121:34-36, 41-42.
Oficios Hereditarios en la Iglesia
El mismo privilegio establecido en el principio por el cual el hijo mayor, si es fiel, tiene el derecho de seguir a su padre en el oficio principal en el orden evangélico del Sacerdocio, se ha declarado ser correcto hoy en día. Hay dos oficios en la Iglesia que por derecho descienden de padre a hijo. Uno es la presidencia del Sacerdocio de Aarón, porqué este sacerdocio fué conferido sobre Aarón y sus hijos después de él hasta las últimas generaciones. Por tanto, si se encontrase el heredero legítimo de este sacerdocio, y él se hallare digno, podría ser llamado a este oficio para obrar sin consejeros. Esta es la palabra del Señor:
y si son descendientes literales de Aarón, tienen el derecho legal de ocupar el obispado, si son los primogénitos de entre los hijos de Aarón;
porque el primogénito posee el derecho de la presidencia de este sacerdocio y las llaves o autoridad de este.—D. C. 68:16-17.
El otro oficio que por decreto divino desciende de padre a lujo, es el de patriarca. Así como en la cuestión del nombramiento de obispos, esto no se aplica a todos los patriarcas de la Iglesia, sino al hombre que es un descendiente literal de José, y el primogénito entre los hijos de Efraín. Se hizo saber por revelación que José Smith, Padre, era el hombre que tenía derecho a esta autoridad, y el oficio ha descendido de él por medio del linaje legítimo de conformidad con lo que el Señor ha designado.
Todos los fieles son Herederos Legítimos
Aparte de estos dos oficios no hay oficio que pueda ser reclamado por un hijo porque su padre lo ocupó. Pero todos los hombros que escuchen los mandamientos del Señor y estén dispuestos a guardar sus convenios, son herederos del Sacerdocio. Este privilegio, tal como se discutió anteriormente, viene a ellos por medio del convenio y las bendiciones que se confirieron sobre Abrahán. Por consiguiente, el Señor dijo a los primeros élderes de la Iglesia: “De modo que, así dice el Señor a vosotros con quienes ha permanecido el Sacerdocio por linaje de vuestros padres. Porque sois herederos legales, según la carne, y habéis sido escondidos del mundo con Cristo en Dios” —y esto se dijo a causa de su fidelidad.—D. C. 86:8-9.
























