El Camino Hacia la Perfección

Capítulo 33

“La gloria de Dios es la inteligencia”

El principio de la sabiduría es el temor a Jehová; buen entendimiento tienen aquellos que ponen esto por obra; su loor permanece para siempre. —Salmos 111:10.

Un pueblo sabio y entendido

Poco después que se permitió a los israelitas cruzar el Jordán y entrar en la tierra de su herencia, Moisés les dio esta instrucción:
Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual vais a entrar para tomar posesión de ella.
Guardadlos, pues, y ponedlos por obra, porque esto es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta.
Porque, ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cerca de sí, como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?
Y, ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y decretos justos, como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?—Deut. 4:5-8.

Los Santos de los Últimos Días han sido enseñados de la misma manera, y podemos estar en esta misma luz en ojos del pueblo si sólo caminamos en los estatutos con un sabio entendimiento.

La gloria de Dios es la inteligencia

Nos regocijamos en las palabras del Señor b José Smith: “La gloria de Dios es la inteligencia.” Esta declaración significativa es de una revelación dada en Kirtland, Estado de Ohio, el día 6 de mayo de 1833. Por muchos años ha sido el mote de la Asociación de Mejoramiento Mutuo de los Jóvenes y se encuentra en toda su literatura. Miles de miembros lo llevan puesto inscrito en un broche del cual tienen razón de estar orgullosos. También es el emblema de la Asociación de Mejoramiento Mutuo de las Señoritas, y a ellas también les da gusto repetir estas palabras que hemos recibido por medio de revelación. No se podría escoger un mote mejor, porque está lleno de significado profundo y ha sido, y aún es, un incentivo a los miembros de la Iglesia para buscar conocimiento y sabiduría, porque “buen entendimiento tienen cuantos ponen aquellos (los mandamientos de Dios) por obra.” Cuando se entiende el significado entero de este pensamiento ninguno puede dudar de que esta declaración vino por medio de revelación.

¿Que es la Inteligencia?

Al meditar sobre esta cita, deseo saber si comprendemos completamente la profundidad y la grandeza de su significado. La definición de la palabra inteligencia dada en el diccionario es:

“1. La calidad de ser inteligente: la facultad de conocer o comprender; intelecto; la habilidad de ejercer las funciones mentales superiores; la aptitud de comprensión.

“2 Información adquirida o comunicada; instrucción; notificación; consejo; noticias.

“3. Comprensión mutua; intercambio de información de pensamiento; como dar una mirada de inteligencia.

“4. Un ser inteligente; especialmente un espíritu que no tiene cuerpo, como, las inteligencias del mundo invisible; la Inteligencia Suprema.”

¿Cuántos de nosotros hemos pensado que el significado completo de la palabra se encierra en la búsqueda de conocimiento, y la facultad de comprender? ¿No hemos, hasta cierto grado, confundido la palabra con conocimiento, y asociado la cita de la revelación con la declaración de Barón, de que el “conocimiento es poder”. Hemos aceptado sin reserva la verdad de que Dice es poseedor de todo poder, y hemos concluido que esto constituye en gran parte su grandeza y su gloria.

La Inteligencia es más que conocimiento

Sin embargo, hay un significado en la declaración inspirada mucho más profundo que nosotros, tal vez, hemos comprendido. De la definición del Señor de la inteligencia, aprendemos que hay una gran diferencia entre el significado de inteligencia y el de conocimiento. Aquél, aunque incluye éste, es más potente y tiene un significado mayor. La inteligencia es más que la facultad de entender y comunicar la verdad. El hombre inteligente se gloría en la justicia. No sólo conoce la verdad, sino la aplica en todas sus acciones.

La inteligencia es luz y verdad

Creo que oímos la cita, “La Gloria de Dios es la Inteligencia,” tan frecuentemente, que hemos faltado en relacionarla con el resto de la idea asociada con ella en la revelación, porque pocas veces se citan las palabras que siguen. Lo que sigue en la revelación es la explicación del Señor del significado de inteligencia. A continuación está la idea completa:

La gloria de Dios es la inteligencia, o en otras palabras, luz y verdad.
La luz y la verdad desechan a aquel inicuo. — D. C. 93:36-37.

También en el versículo 29, leemos:

El hombre fué también en el principio con Dios. La inteligencia, o la luz de verdad, no fué creada ni hecha, ni tampoco lo puede ser.

La inteligencia pura, entonces, es luz y verdad, la cual es existente por sí misma.

La Inteligencia y la iniquidad no se encuentran juntas

Además, la inteligencia abandona al inicuo. Siendo verdad esto, la inteligencia y la iniquidad no se encuentran juntas. Un hombre puede tener conocimiento y estar lleno de iniquidad. En verdad, puede usar su conocimiento para adelantar sus inicuos designios. Tenemos evidencias de esto todos los días a veces en la manera más horrible. Fue esta verdad que indujo al Profeta a decir:

Si deseáis ir adonde Dios está, tendréis que ser como Dios, o poseer los principios que Dos posee, porque si no estamos acercándonos a Dios en principios, estamos alejándonos de él y acercándonos al diablo. Sí, y estoy parado entre toda clase de personas.

Escudriñad vuestros corazones, y ved si sois como Dios. He escudriñado el mío, y siento la necesidad de arrepentirme de todos mis pecados.

…Si Dios hablara desde los cielos, él os mandaría a no robar, a no cometer adulterio, a no codiciar, ni engañar, sino ser fieles sobre poco. A la medida que nos degeneramos de Dios, descendemos al diablo y perdemos conocimiento, y sin conocimiento no podemos salvarnos, y mientras que nuestros corazones estén llenos de lo malo, y estemos estudiando lo malo, no hay lugar en nuestros corazones para lo bueno, o el estudio de lo bueno. ¿Acaso no es bueno Dios? Entonces sed buenos vosotros; si él es fiel, entonces sed fieles vosotros. Aumentad a vuestra fe virtud, a la virtud conocimiento, y buscad toda cosa buena.

La Iglesia tiene que ser limpiada, y proclamo contra toda iniquidad. Un hombre sólo puede salvarse a la medida que obtiene conocimiento, porque si no obtiene conocimiento, será llevado a la cautividad por algún poder maligno en el otro mundo, porque los espíritus malos tendrán más conocimiento, y por consiguiente tendrán más poder que muchos hombres que están sobre la tierra. Por lo tanto es necesaria la revelación para ayudarnos, y darnos conocimiento de las cosas de Dios. —D. H. C. 4:588.

Lo que es Verdad, es Luz

Además, nos informan las revelaciones que “luz y verdad” emana de Dios y llena la inmensidad del espacio. También se habla de ella como la “luz de Cristo.” (D. C. 88:7.) Es la luz de las estrellas, del sol, de la tierra, y de la luna, y el poder por el cual fueron hechos. La cual “procede de la presencia de Dios para llenar la inmensidad del espacio” y es la luz que vivifica y da vida a todas las cosas, como nuestro Padre celestial ha ordenado. (Véase D. C. 88:7-13.) Sin la luz de verdad, la que es llamada inteligencia, o la que vivifica y da vida y luz, nada podría existir. Todo hombre que nace en el mundo es bendecido con luz y verdad, porque leemos:

“Porque la palabra del Señor es verdad, y lo que es verdad es luz, y lo que es luz es Espíritu, a saber, el Espíritu de Jesucristo.
Y el Espíritu da luz a todo hombre que viene al mundo; y el Espíritu ilumina a todo hombre en el mundo que escucha la voz del Espíritu.
Y todo aquel que escucha la voz del Espíritu, viene a Dios, sí, el Padre”. —D. C. 84:45-47.

¿Por qué es esto así? Porque la inteligencia, o la luz de la verdad “abandona a aquel inicuo.”

Todo hombre puede conocer la Verdad

El Señor no nos ha dejado para andar a tientas en las tinieblas, más ha dado a todo hombre que nace con entendimiento el poder de discernir entre lo bueno y lo malo, la verdad y la mentira, por medio del poder de la inteligencia, la luz de la verdad, o la luz da Cristo que nace con él sin embargo, a la medida que el hombre se desvía de la verdad, el poder de la inteligencia lo abandona y por consiguiente no viene a Dios.

“Ve soy la luz verdadera que ilumina a cada ser que viene al mundo,” dijo el Salvador. Por lo tanto, cada hombre que permanece en la luz y la verdad conocerá la verdad la que le libertará. “La inteligencia se adhiere a la inteligencia; la sabiduría recibe a la sabiduría; la verdad abraza a la verdad; la virtud ama a la virtud; la luz se allega a la luz,” etc. Por lo tanto todo hombre que posee inteligencia verdadera vendrá a Dios y vivirá, porque no puede haber iniquidad asociada con la inteligencia. El conocimiento, al contrario, no siempre incluye el elemento de verdad y virtud, o de honradez e integridad.

La Inteligencia pura es conocimiento correctamente aplicado

La inteligencia, entonces, es más potente que conocimiento. Aunque no hay inteligencia sin conocimiento, hay mucho conocimiento sin la aplicación inteligente del mismo. La inteligencia pura es un atributo de Dios el cual creará en el corazón del hombre un deseo de venir al conocimiento, para que pueda tener poder; pero todos sus esfuerzos para conocer serán .dedicados para obtener gloria, honra, y vida eterna. Así, al fin llegará a ser como Dios y obtendrá una plenitud de gloria en el reino celestial porque es inteligente. Satanás tiene mucho conocimiento y por lo tanto poder, pero no tiene inteligencia, o luz de la verdad, la cual es el Espíritu de Cristo. A causa de su conocimiento tiene influencia entre los hijos de los hombres. Sin conocimiento no tendría poder. Si tuviera inteligencia, o la luz de la verdad, la cual viene de Dios, no podría ser el adversario de toda justicia.

El presidente José P. Smith, dando resumen a este sujeto en un discurso pronunciado en el Tabernáculo Ogden en el año de 1913, declaró claramente esta verdad:

Cristo heredó su inteligencia de su Padre. Hay una diferencia entre conocimiento e inteligencia pura. Satána tiene conocimiento, mucho más de lo que tenemos nosotros, pero no tiene inteligencia, porque si la tuviera rendiría obediencia a los principios de luz y justicia. Conozco a hombres que tiene conocimiento, que entienden los principios del evangelio tan bien como los entendéis vosotros, que son talentosos, nías faltan las calificaciones de la inteligencia pura. No aceptarán ni rendirán obediencia a ellas. La inteligencia pura no sólo abarca conocimiento, sino también el poder de usar correctamente ese conocimiento.

Capítulo 34 — La ley de la castidad