El Camino Hacia la Perfección

Capítulo 7

Nombramiento de linaje

Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento.
Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, este o sus padres, para que haya nacido ciego? —Juan 9:1-2.

Los Espíritus Pre-Mortales Graduados

Hemos aprendido por medio de la palabra del Señor a Abrahán que los espíritus en la preexistencia eran graduados. Es decir, algunos eran más inteligentes que otros, algunos más fieles, mientras que algunos en realidad se rebelaron y perdieron su posición y el privilegio de recibir el segundo estado. Esta es la palabra del Señor:

Si hay dos espíritus y uno es más inteligente que el otro, empero estos dos espíritus a pesar de ser uno más inteligente que el otro, no tienen principio’, existieron antes, no tendrán fin, existirán después, porque son gnolaum, o eternos. Y el Señor me dijo: Estos dos hechos existen: Hay dos espíritus, y uno es más inteligente que ellos; yo soy el Señor tu Dios, soy más inteligente que todos ellos.—Abraham 3:18-19.

También es hecho saber que la tercera parte de las huestes del cielo se rebelaron y siguieron a Lucero, “porque, he aquí aquél existió antes de Adán, pues se rebeló contra mí, diciendo, dame tu honra, la cual es mi poder y también alejó de mí a la tercera parte de las huestes de los cielos, a causa de su libre albedrío; y écheseles abajo, y así resultaron el diablo y sus ángeles”. —D. C. 29:36-37.

Los que no eran Valientes Privados de los privilegios más Grandes

Entre los que cayeron debe haber habido algunas inteligencias superiores. Lucero, mismo, era uno de esta clase, y fué a causa de esto que pudo influir a tantos de sus espíritus compañeros. Cuántos de ellos fueron casi persuadidos, eran indiferentes, y quienes simpatizaron con Lucero, pero no le siguieron, no sabemos. Las escrituras no nos explican este punto. Sin embardo, es razonable concluir que había muchos que no se mantuvieron firmes con Miguel en la gran batalla para la protección del libre albedrío y del plan de la exaltación merecida del género humano, aunque no se rebelaron abiertamente. Podemos justificarnos en esta conclusión con varios pasajes de la escritura que parecen tratar sobre este pensamiento. El hombre tenía su libre albedrío y a causa de ello la tercera parte de las huestes se rebelaron. Naturalmente concluimos que otros entre los dos tercios no mostraron la lealtad a su Redentor que debieran. Su pecado no era uno que merecía el castigo supremo que fué impuesto sobre el diablo y sus ángeles. No les fué negado el privilegio de recibir el segundo estado, más fueron permitidos participar de la vida sobre la tierra con algunas restricciones puestas sobre ellos. Que la raza de los negros, por ejemplo, ha sido puesta bajo restricciones a causa de su actitud en el mundo de los espíritus, pocos dudarán. No se puede creer que han sido privados del poder del Sacerdocio a menos que sea por algún hecho, o hechos, que hicieron antes de nacer. Sin embargo, como todos los demás espíritus que vienen a este mundo, vienen inocentes ante Dios en lo que toca a la existencia mortal, y aquí, bajo ciertas restricciones, pueden labrar su segundo estado. Si se prueban fieles en este estado, sin duda, nuestro Padre Eterno, quien es justo y fiel, les recompensará según lo que hayan hecho y les esperarán algunas bendiciones de exaltación.

Algunos pecaron Antes de Nacer

Esta doctrina de que el hombre pudo, y en muchos casos sí pecó antes de nacer, era bien entendido en tiempos antiguos. Tenemos por ejemplo la pregunta a el Salvador acerca del hombre que nació ciego. Si esta pregunta hubiese sido impropia, y la doctrina falsa, el Salvador lo hubiera corregido por decir, “Erráis, porque ningún hombre podía pecar antes de nacer”. El Señor no hizo esto, pero por inferencia parece afirmar la doctrina con su respuesta: “Ni éste pecó ni sus padres, si no que fue para que las obras de Dios se manifestasen en él”. —Juan 9:3.

Ninguna evidencia en las escrituras de elección Pre-Mortal

Sin embargo, no tenemos justificación en las escrituras por la creencia de que tuvimos el privilegio de escoger nuestros padres y nuestros esposos o esposas en el mundo espiritual. Esta creencia ha sido sostenida por algunos, y es posible que sea cierta en algunos casos, pero se necesitaría usar la imaginación demasiado para creer que es cierta en todos los casos, o aun en la mayoría de ellos. Es más probable que venimos adonde aquellos que tienen autoridad decidieron enviarnos. Es posible que nuestro albedrío no haya sido ejercitado hasta el grado de hacer elección de nuestros padres y de nuestra posteridad.

Ecos de la Eternidad

Una fase interesante de esta pregunta es discutida por el Eider Orson F. Whitney. Cito sus palabras:

¿Por qué somos atraídos a ciertas personas, y ellos a nosotros, como si siempre nos hubiésemos conocido? ¿Es cierto que nos hemos conocido siempre? ¿Hay algo, después de todo, en esa palabra “Afinidad” que a menudo es mal usada y es esto la base de su reclamo? De todas maneras, es tan lógico mirar hacia atrás a asociaciones apreciables, como lo es mirar hacia adelante a ellos. Creemos que vínculos formados en esta vida, continuarán en la vida venidera; entonces, ¿por qué no creer que tuvimos asociaciones similares antes de venir a este mundo, y que a lo menos algunas de ellas, se han continuado en este estado de existencia?

Después de encontrarme con alguien a quien jamás había visto en la tierra, he deseado saber porqué el rostro de esa persona me parecía tan bien conocido. En más de una ocasión, al oír expresado un sentimiento noble, aunque no podía recordar de haberlo oído antes, me simpatizaba, me entusiasmaba, sentía como si siempre lo hubiese conocido. Lo mismo es cierto de ciertas melodías de música’, son ecos de la eternidad. No mantengo que nos conocíamos en todos estos casos, pero mientras un pensamiento sugiere otro estas preguntas vienen a la mente. “Mis ovejas conocen mi voz?” ¿Ha conocido una oveja la voz de su pastor si jamás ha oído su voz? Aquellos que aman la verdad, y a quienes les llama mucho la atención, ¿no la conocían en una vida anterior? Creo que sí. Creo que conocíamos el Evangelio antes de que viniésemos aquí, y es por eso que suena tan familiar.

Las Experiencias previas guían nuestras preferencias en la Vida

El Presidente José F. Smith dijo al Élder Whitney:

Sinceramente aprueba sus sentimientos acero» de la afabilidad de los espíritus. Nuestro conocimiento de personas y de cosas antes de venir aquí, junto con la divinidad despertada en nuestras almas por medio de la obediencia influye en gran nutriera, en mi opinión, todos nuestros gustos y disgustos, y guía nuestra preferencias en el curso de esta vida, si es que hacemos caso cuidadosamente a las amonestaciones- del Espíritu.

Todas las verdades sobresalientes que vienen con tanta fuerza a la mente y al corazón parecen solo el despertamiento de los recuerdos del espíritu. ¿Podemos conocer algo aquí que no conocimos antes de que viniésemos? Creo que el espíritu, antes y después de esta probación, posee facilidades más grandes, sí, muchas veces más grandes, para la adquisición de conocimiento, que mientras esté en manillas y encerrado en la cárcel de la mortalidad. Creo que nuestro Salvador tenía una presciencia de todas las vicisitudes por las cuales tendría que pasar en el tabernáculo mortal.

Si Cristo conocía desde antes, también nosotros. Pero al venir aquí, olvidamos todo, para que nuestro libre albedrío en realidad pudiera ser libre de escoger el bien o el mal, para que pudiéramos merecer la recompensa de nuestra propia elección y conducta. Pero por el poder del Espíritu, en la redención de Cristo, por medio de la obediencia, a menudo recibimos una chispa de recuerdos despertados del alma inmortal, la cual alumbra todo nuestro ser tal como la gloria de nuestra morada anterior.—Era 23:101 y Gos. Doc. 15-16.

Pre-Asignación a Nación o Tribu

Nuestro lugar entre las tribus y naciones evidentemente nos fué asignado por el Señor. Que hubo una asignación de esta clase antes de que principiase la vida terrenal, es una declaración de las Escrituras. Ciertos espíritus fueron escogidos para venir por el linaje de Abrahán, y esta elección fue hecha en el principio. También otras selecciones y decisiones sobre las naciones fueron hechas por los concilios en los cielos. Cuando hablaba Pablo en medio del Areópago dijo a los atenienses:

Varones atenienses, en todo os veo como más supersticiosos;

Porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Aquél pues, que vosotros honráis sin conocerle, a éste os anuncio yo.

El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, éste, como sea Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos de manos.
Ni es honrado con manos de hombres, necesitado de algo; pues él da a todos vida, y respiración, y todas las cosas’,
Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitasen sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los términos de la habitación de ellos.—Hechos 17:22-26.

Si el Señor ha prefijado a las naciones los términos de su habitación, entonces debe haber habido una selección de espíritus para formar estas, naciones. Con más claridad Moisés ha declarado la misma cosa:

Acuérdate de los tiempos antiguos’, considerad los años de generación y generación: pregunta a tu padre, que él te declarará; a tus viejos, y ellos te dirán.
Cuando el Altísimo hizo heredar a las gentes, cuando hizo dividir los hijos de los hombres, estableció los términos de los pueblos según el número de los hijos de Israel.
Porque la parte de Jehová es un pueblo; Jacob la cuerda de su heredad.—Deut. 32:7-9.

Si los términos fueron fijados de acuerdo con el número de los hijos de Israel, y ellos eran la porción del Señor (i. e., aquellos con quienes había hecho convenio), cuando el Señor dividió a los hijos de Adán, debe haber sido hecho antes de que principiase esta vida terrenal. Porque en estos días antiguos cuando fué hecha esta división, la nación de Israel todavía no existía sobre la tierra.

A Los espíritus escogidos les fué dado el Linaje Preferido

¿No es una creencia razonable, que el Señor escogería a los espíritus escogidos para venir por medio de las mejores naciones? Además, ¿no es razonable creer que los espíritus menos dignos vendrían por medio de un linaje menos preferido? ¿No explica esto, en gran parte, los varios colores y grados de inteligencia que encontramos en la tierra? ¿No está haciendo el Señor todo lo que se puede hacer de acuerdo con las leyes de justicia y misericordia para la humanidad en la tierra? Porque en su misericordia tiene una salvación, con algún grado de exaltación, aun para los paganos y para aquellos que mueren sin ley. Sin embargo, no debemos olvidar del hecho, que estas condiciones del mundo también han sido traídas en gran parte por la rebelión y desprecio de las leyes de Dios en esta vida. El retroceso ha venido sobre la humanidad porque han desechado los consejos y mandamientos del Todopoderoso. El progreso ha venido mayormente porque los hombres han estado dispuestos a caminar, a lo menos en parte, en la luz de la inspiración divina. Además, a pesar del hecho que el Señor escogió a cierta nación como su “parte” y que Jacob llegó a ser la “cuerda de su herencia”, el Todopoderoso también fué bondadoso a las otras naciones y las leudó por esparcir la sangre de Israel entre ellas. En esta y en otras maneras las naciones llegaron a ser bendecidas como la simiente de Abrahán.

Capítulo 8 A Estos Haré Mis Gobernantes