El Camino Hacia la Perfección

Capítulo 6

La Preparación Pre-mortal

Porque, ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, para ver si tiene lo que necesita para acabarla?
No sea que después que haya puesto el fundamento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él,.—Lucas 14:28-29.

Parece que una idea extraña prevalece en mucho del así llamado mundo Cristiano, que los planes del Padre fueron frustrados por Satanás en la tentación de Adán que llevó a cabo la caída del hombre. Ministros han escrito y hablado mucho sobre el terrible pecado de la caída, y de como este mundo hubiera continuado, poblado con millares de habitantes viviendo en paz y felicidad continua, si Adán no hubiese transgredido.

De Acuerdo con el Plan Divino

Una creencia de esta clase parece muy extraña a todos los miembros de la Iglesia, porque las Escrituras declaran que el Padre conocía el fin desde el principio:

Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos, porque yo soy Dios, y no hay ningún otro; yo soy Dios, y nada hay semejante a mí,
que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;.—Isaías 46:9-10.

No sólo fué planeado este mundo como un arquitecto hace los planes para su edificio, sino su destino completo y el destino de sus habitantes fué considerado y conocido por el gran Arquitecto antes de que las piedras de su cimiento fueran colocadas. Nuestro Padre Eterno no estaba experimentando cuando fué creado este mundo. No vino por la casualidad. No es la primera de sus creaciones. Millones y millones de mundos como este habían sido creados antes que nuestro mundo naciese. Cada paso fué tomado de acuerdo con el plan divino, y ese plan es un plan eterno, el cual había sido usado en la creación de otros mundos incontables para el nombre. En otros mundos el plan de salvación había sido dado. Aquí estamos actuando en escenas familiares; escenas que son nuevas a todo hombre mortal, pero que están bien conocidas por el Padre y también por el Hijo.— Véase Moisés 1:33, 37-38.

Esta Tierra Obedece la Ley Celestial

Era de acuerdo con el plan que esta tierra obedeciese la ley de un reino celestial, que al fin llegase a ser, después de cumplir la medida de su creación, la morada de seres celestiales. Ha sido fiel a su ley y el Señor ha dicho:

Y la redención del alma viene por medio de aquel que vivifica todas las cosas, en cuyo seno se ha decretado que los pobres y los mansos de la tierra la heredarán.
Por lo tanto, es menester que sea santificada de toda injusticia, a fin de quedar preparado para la gloria celestial.
Porque después de haber llenado la medida de su creación, será coronada de gloria, aun con la presencia de Dios el Padre;
Para que los cuerpos que son del reino celestial puedan poseerla para siempre jamás; porque, para este fin fué hecha y creada, y para este fin son ellos santificados.—D. C. 88:17-20.

El Evangelio un Plan Perfecto de Salvación

El plan de Salvación es un Plan eterno.  Sus principios no cambian. La progresión viene en armonía con ellos, y no en oposición con ellos. Fueron preparados por un Constructor de experiencia, quien ha llegado al estado de perfección.

El Salvador dijo a José Smith:

Así dice el Señor vuestro Dios, aun Jesucristo, el Gran Yo Soy, Alfa y Omega, el principio y el fin, el mismo que contempló la ancha extensión de la eternidad y todas las huestes seráficas del cielo, antes que el mundo fuese;

El mismo que conoce todas las cosas, porque las cosas están presentes ante mis ojos.
Soy el mismo que hablé, y el mundo fué hecho, y todas las cosas se hicieron por mi.—D. C. 38:1-3.

El Señor hizo una provisión por medio de la cual todos los hombres tendrían la oportunidad de escuchar el Evangelio, porque él conocía el fin desde el principio. Además, él sabía que muchos pasarían de esta vida sin escuchar el Evangelio y era necesario hacer provisión para ellos por medio de la cual lo pudieran oír. Si desde el principio los hombres hubiesen estado dispuestos a escuchar las instrucciones y los mandamientos que les vinieron del Señor, entonces hubiera habido poca necesidad de llevar este mensaje del Evangelio al mundo espiritual entre aquellos que han ido de esta vida mortal, porque la mayoría de ellos lo hubieran recibido aquí. Bajo tales condiciones doctrinas falsas e iglesias hechas por los hombres no pudieran haber sido establecidas. Los hombres hubieran sido instruidos en la luz de la verdad en vez de las tradiciones de hombres y en la sabiduría del mundo.

Muchas Generaciones sin el Evangelio

Era el deseo del Padre y de su Hijo que esto fuese el caso, pero sabían que no se podrían esperar esta condición. Sabían que al venir en contacto con la tentación y el pecado y al ser tentado por el enemigo de toda justicia muchos fracasarían y se apartarían de los mandamientos del Señor. Jesucristo es llamado el Cordero Muerto desde la fundación del mundo. Adán enseñó a sus hijos los principios del Evangelio y a creer en la redención que vendría por medio de la expiación de Jesucristo. Hizo todo lo que pudo para guiarles en las sendas de la justicia, pero las escrituras dicen, que Satanás vino entre ellos y dijo: …Yo también soy un hijo de Dios; y les mandó, y dijo: No lo creáis; y no lo creyeron, y amaron a Satanás más que a Dios. Y desde ese tiempo los hombres empezaron a ser carnales, sensuales y diabólicos”. (Moisés 5:13).

Bajo estas condiciones generación tras generación vino a este mundo sin un conocimiento del Evangelio. Los hijos tuvieron que sufrir por los pecados de sus padres. Puede ser cierto que la mayoría de ellos hubieran seguido en los pasos de sus padres y hubieran rechazado el plan de salvación si les hubiese sido ofrecido. Los que sí lo oyeron, lo rechazaron, con pocas excepciones. Sin embargo todos los que murieron sin oírlo tienen el derecho de ese privilegio no obstante el hecho de que la muerte pasó la sentencia sobre ellos y los consignó a la cárcel, ¿Han de quedarse allí para siempre sin ser libertados? No, nuestro Padre Eterno ha preparado el medio para su rescate, y eso, también, antes de la fundación de este mundo.

Rescate Preparado Para los Muertos

Desde que ha sido declarado que “Hay una ley, irrevocablemente decretada en el cielo antes de la fundación de este mundo, sobre la cual todas las bendiciones se basan; y cuando recibimos una bendición de Dios, es porque se obedece aquella ley sobre la cual se basan”, tenemos, por lo tanto, que someter nuestro juicio a este mandato divino. La aceptación de las ordenanzas del evangelio siendo esencial a la salvación, todos los hombres que buscan un lugar en el Reino de Dios por necesidad tienen que cumplir con esa ley. No podemos hacer excepción a favor de los muertos quienes murieron sin la oportunidad de obedecer el Evangelio, pero quienes eran capaces de entenderlo. Ellos, así como los vivos, tienen que cumplir con la ley. Por esa razón el Señor nos ha dado a conocer que en esta grande dispensación del cumplimiento de los tiempos que el daría a conocer el curso que se debe tomar para llevar a cabo su redención.

Hay ordenanzas pertenecientes a la salvación de los hombres que el mundo no puede recibir. El Señor nos ha prohibido proclamarlas porque son reservadas para los fieles. Sin embargo, estas ordenanzas y convenios fueron conocidos y preparados antes de la fundación del mundo. El Señor ha dicho: “Porque me propongo revelar a mi iglesia cosas que han estado escondidas desde antes de la fundación del mundo, cosas que pertenecen a la dispensación del cumplimiento de los tiempos”. (D. C. 124:41; 128:18).

Además, al enseñar al Profeta acerca de las ordenanzas para la salvación de los muertos, el Señor también dijo:

Os parecerá que este orden es muy particular, pero permítase me deciros que sólo es para cumplir con la voluntad de Dios, acomodándonos a la ordenanza y preparación que el Señor, antes de la fundación del mundo, ordenó y preparó para la salvación de los muertos que muriesen sin el conocimiento del evangelio.—D. C. 128:5.

Otra vez está registrado:

…porque de los libros serán juzgados vuestros muertos, según sus propias obras, bien sea que ellos mismos hayan efectuado las ordenanzas en persona, o bien por medio de sus propios agentes, de acuerdo con la ordenanza que Dios ha preparado para su salvación, desde antes de la fundación del mundo, conforme a los registros que hayan llevado de sus muertos.—D. C. 128:8.

Otras Verdades Han de Ser Reveladas

Además, el Señor ha dicho que nos revelará, en adición a los convenios ocultos del mundo desde el principio, pero revelados a los santos en los tiempos de la antigüedad, cosas “que desde la fundación del mundo jamás se han revelado, más han sido escondidas de los sabios y prudentes”. Cuando los Santos de los Últimos Días estén dispuestos a guardar perfectamente los mandamientos del Señor y andar en sus estatutos con pleno propósito de corazón, entonces estas cosas han de ser reveladas, no sólo a los adultos sino también a los “pequeños y a los niños de pecho”. Y cuando viniere el fin, y el Señor nos da a conocer “todas las cosas”, “cosas muy preciosas; cosas que están arriba y cosas que están abajo; cosas que están dentro de la tierra, y sobre ella, y en el cielo”, entonces descubriremos que nuestro Padre conocía el fin desde el principio, y que su plan es un plan perfecto para la salvación de cada criatura, ambos el hombre y la bestia, y para la tierra en que vivimos.

Capítulo 7 — Nombramiento de linaje