El Camino Hacia la Perfección

Capítulo 16

La simiente de Caín después del diluvio

Se ha hecho la pregunta, “¿Qué evidencia tenemos de que el negro de la actualidad es descendiente de Caín, y por qué no puede poseer el Sacerdocio?” No hay información precisa sobre esta pregunta en la Biblia, y la historia profana no puede resolverla. De la Perla de Gran Precio, las enseñanzas de José Smith y los primeros élderes de la Iglesia que se asociaron con él, sí obtenemos instrucción precisa tocante a este punto.

La Maldición Perpetua por Medio de lo Posteridad de Cam

Se cree generalmente que la maldición puesta sobre Caín continuó en su posteridad y que por medio de la simiente de Cam esta maldición fué perpetuada después del diluvio. Puesto que Cam era el hijo de Noé, hemos de concluir que no era Cam quien tenía el cutis negro y era descendiente de Caín. Sin embargo, hay en la Iglesia la creencia general de que Cam se casó con una mujer que era descendiente de Caín, y de esta manera la maldición de Caín fué perpetuada después del diluvio en la posteridad de Cam. Algunos de los hermanos que se asociaron con el Profeta José Smith han declarado que él enseñó esta doctrina. Que la esposa de Cam era descendiente de Caín parece estar apoyarlo por los siguientes pasajes en el Libro de Abrahán:

Este rey de Egipto era descendiente de los lomos de Cam y por nacimiento era de la sangre de los cananeos.
De esta descendencia nacieron todos los egipcios, y así se conservó la sangre de los cananeos en la tierra.
La tierra de Egipto fue descubierta primeramente por una mujer que era hija de Cam e hija de Egyptus, que en caldeo significa Egipto, y quiere decir aquello que está prohibido.
Cuando esta mujer la descubrió, la tierra se hallaba inundada, y más tarde estableció a sus hijos allí; y así nació de Cam la raza que conservó la maldición sobre la tierra.—Abrahán 1:21-24.—Abrahán 1:21-24.

Egiptus

Vemos que la esposa de Caín era llamada Egiptus, lo que significa “aquello que está prohibido”. Sabemos que era la costumbre en aquellos primeros días dar a los hijos nombres que tenían un significado preciso basado sobre algún evento importante relacionado con el nacimiento o la primera parte de la vida, o para señalar o fijar atención en alguna peculiaridad de carácter o hábito que hubiesen formado.

Frecuentemente, más tarde en la vida, los nombres eran cambiados a causa de que algún evento sobresaliente o característica de la vida del individuo que fuese descubierta. De esta manera el nombre de Esaú fué cambiado. Al tiempo de su nacimiento fué llamado Esaú porque era “velludo como una pelliza”, pero más tarde en su vida cuando vendió su primogenitura su nombre fué cambiado a Edom a causa de ese evento, y sus descendientes eran conocidos como idumeos. Así que Parece muy probable que Egiptus fué llamada así porque participaba de la maldición de sus padres. Además, este pensamiento recibe apoyo en la declaración de que de Cam nació la raza que conservó la maldición sobre la tierra. Parece ser bastante fuerte la deducción que esta maldición que se conservó por medio del linaje de Cam antecedía el diluvio. El Élder B. H. Roberts discutió esta cuestión hace varios años como sigue:

Ahora, ¿por qué es que la simiente de Cam fué maldecida en cuanto al sacerdocio? ¿Por qué es que su simiente no podía ”tener el derecho del sacerdocio?” La esposa de Cam se llamaba “Egiptus” que en caldeo significa Egipto, que quiere decir aquello que está prohibido;… y así nació de Cam la raza que conservó la maldición sobre la tierra”. ¿Era la esposa de Cam, como su nombre lo indica, de una raza con la and a aquellos que poseían el sacerdocio les era prohibido casarse? ¿Era descendiente de Caín, quien fué maldecido por haber asesinado a su hermano? ¿Y fué que por haberse casado Cam con ella, salvándola así del diluvio en el arca, que se perpetuó “la raza que conservó la maldición sobre la tierra?” Si es así, entonces creo que esa raza es aquella por medio de la cual se ordenó que vinieran aquellos espíritus que no fueron valientes en la gran rebelión del cielo; quienes, por causa de su indiferencia o falta de integridad en cuanto a la justicia, se hicieron indignos de merecer el sacerdocio y sus poderes, y por consiguiente, les es prohibido hasta este día. —El Contribuidor 6:297.

No Hubo Neutrales en el Cielo

El Presidente Brigham Young, al contestar una pregunta que le hizo el Élder Lorenzo D. Young en un servicio que se verificó el 25 de diciembre de 1869, en la Ciudad de Lago Salado, dijo que José Smith había declarado que los negros no eran neutrales en el cielo, porque todos los espíritus tomaron un lado u otro, pero “la posteridad de Caín son negros porque él (Caín) vertió sangre inocente. Mató a Abel y Dios puso una señal sobre su posteridad. Pero los espíritus que se visten de sus tabernáculos son puros e inocentes. (Véase D. C. 93:38.) y habrá oportunidad para la redención de todos los hijos de Adán, con excepción de los hijos de perdición”. —J. H., día 25 de diciembre de 1869.

Cuándo será Quitada la Maldición

En otra ocasión en un discurso el Presidente Brigham Young dijo:

Caín conversaba con su Dios todos los días, y sabía todo lo concerniente al plan de crear este mundo, porque su padre se lo había explicado. Pero, por falta de humildad, y por sus celos, y su ansiedad de poseer el reino, y tenerlo todo bajo su propio dominio, y no permitir a ningún otro tener el derecho de decir ni una palabra, ¿qué es lo que hizo? Mató a su hermano. El Señor le marcó con una señal… Cuando todos los demás hijos de Adán habrán tenido el privilegio de recibir el Sacerdocio, y de entrar en el reino de Dios, y de ser redimidos de las cuatro partes de la tierra, y habrán recibido su resurrección de los muertos, entonces será el tiempo para quitar la maldición de Caín y su posteridad. Privó a su hermano del privilegio de seguir su jornada por la vida, y de extender su reino por multiplicarse sobre la tierra; y a causa de esto, él es el último para compartir los gozos del reino de Dios. —Diario de Discursos, Tomo 2, pág. 142-143.

El Presidente Woodruff, en su diario, registra las palabras del Presidente Young como sigue:

El Señor dijo, no mataré a Caín, sino que pondré una señal sobre él, y esa señal será vista en la cara de cada negro sobre la faz de la tierra; y es el decreto de Dios que esa señal permanezca sobre la simiente de Caín hasta que sea redimida la simiente de Abel, y Caín (la simiente de Caín) no recibirá el Sacerdocio, hasta el tiempo de esa redención. Cualquier hombre que tenga una gota de la simiente de Caín no puedo recibir el Sacerdocio; pero llegará el día cuando toda esta raza será redimida y poseerá todas las bendiciones que tenemos nosotros ahora. —La Historia de Wilford Woodruff, pág. 351.

Estas observaciones indican la gravedad de la ofensa de Caín. Pecó contra la luz, habiendo sido enseñado por el Todopoderoso, y conociendo perfectamente el plan de salvación. Además, él fué maldecido y también su posteridad después de él porque mató a Abel en su juventud dejándole sin posteridad.

Un Cutis Negro

El Presidente Young también dió esta explicación:

¿Por qué son tantos de los habitantes de la tierra maldecidos con un cutis negro? Viene porque sus padres rechazaron los poderes del Santo Sacerdocio, y las leyes de Dios. Ellos morirán. Y cuando todos los demás hijos hayan recibido sus bendiciones en el Santo Sacerdocio, entonces esa maldición será quitada de la simiente de Caín, y entonces ellos saldrán y poseerán el Sacerdocio. —Diario de Discursos, Tomo II, pág. 272.

Era bien entendido por los primeros élderes de la Iglesia que la señal que fué puesta sobre Caín y la cual su posteridad heredó era el cutis negro. El libro de Moisés nos informa que Caín y sus descendientes eran de color negro. Enoc enseñó el Evangelio a todo pueblo en todas partes, con excepción del pueblo de Canaán. El pueblo de Canaán vivió antes del diluvio y eran descendientes de Caín. ¿No es probable que Cam puso a su hijo el nombre de Canaán por Caín o uno de los descendientes de Caín, quien dió su nombre a la tierra en que la posteridad de Caín vivió antes del diluvio?

Los Pueblos de Cainán y Canaán

El pueblo de Cainán, quienes vivieron en la tierra de Cainán, de donde vino Enoc, era un pueblo justo y evidentemente descendían de Set. Entonces parece que hubo otro pueblo llamados cananeos, quienes eran de una raza negra y descendientes de Caín. Hablando de estos pueblos, Enoc dijo:

Vine de la tierra de Cainán, la tierra de mis padres, una tierra de justicia hasta el día de hoy. Mi padre me enseñó conforme a todas las vías de Dios. —Moisés 6:41.

Y el Señor me dijo-. Profetiza; y yo profeticé, diciendo: He aquí, el pueblo de Canaán, que es numeroso, saldrá a la batalla contra el pueblo de Shum y lo matará hasta destruirlo por completo; y el pueblo de Canaán se esparcirá por la tierra, y la tierra será árida y estéril, y ningún otro pueble vivirá allí sino el pueblo de Canaán;

Porque, he aquí, el Señor maldecirá la tierra con mucho calor, y su esterilidad, continuará para siempre; y les vino un color obscuro a todos los hijos de Canaán, de modo que fueron despreciados de toda, la gente. . .

Y sucedió que Enoc siguió llamando a todo pueblo al arrepentimiento, con excep­ción del pueblo de Caimán, —Moisés 7:7-8, 12.

Y aconteció que el Señor le mostró a Enoc todos los habitantes de la tierra; y vió, y, he aquí con el transcurso del tiem­po, Sión fué llevada al cielo. Y el Señor le dijo a Enoc: He allí mí morada para siempre.

Y Enoc también vió el resto de los del pueblo, que eran los hijos de Adán; y eran una mezcla de toda la simiente de Adán, salvo la de Caín, porque los de la- simiente de Caín eran negros, y no teman cabida entre ellos. —Moisés 7:21-22.

Maldecido en Cuanto al Sacerdocio

De estas referencias descubrimos que los hijos de Caín eran en todos respectos muy similares a los hijos de Cam. Los Cananeos antes del diluvio conservaron la mal­dición en la tierra; y el Evangelio no fué llevado a ellos, y ningún otro pueblo po­dría asociarse con ellos. Los Cananeos después del diluvio también conservaron la maldición en la tierra y les fueron negados los derechos del Sacerdocio. Abrahán nos informa que por Egiptus, la hija de Cam —quien evidentemente llevaba el nom­bre de su madre—Egipto fué habitado y nombrado, y que sus hijos no pudieron poseer el Sacerdocio. Estos hechos están registrados en las palabras de Abrahán co­mo sigue:

Ahora, Faraón, el hijo mayor de Egyptus, hija de Cam, estableció el primer gobierno de Egipto, y fue a semejanza del gobierno de Cam, el cual era patriarcal.
Faraón, siendo un hombre justo, estableció su reino y juzgó prudente y rectamente a su pueblo todos sus días, tratando sinceramente de imitar el orden que los padres establecieron en las primeras generaciones, en los días del primer reinado patriarcal, sí, en el reinado de Adán y también de Noé, su padre, quien lo bendijo con las bendiciones de la tierra y con las bendiciones de sabiduría, mas lo maldijo en cuanto al sacerdocio.
Siendo, pues, Faraón de ese linaje que le impedía poseer el derecho del sacerdocio, aun cuando los Faraones de buena gana lo habrían reclamado de Noé, por el linaje de Cam, resultó que mi padre fue descarriado por la idolatría de ellos; .—Abrahán 1:25-27.

El Presidente Jorge A. Smith, hablan­do de la raza negra, en un discurso, el día 23 de septiembre de 1855, dijo:

“Cuando Caín trajo una maldición so­bre su propia cabeza y sobre la de su familia, su posteridad después de muchas generaciones llevan la misma maldición. La maldición que vino sobre Canaán, el hijo de Cam, se extendió a una gran par­te de la raza humana, y ha continuado basta el día presente”.—J. H. día 23 de sept. de 1855.

Un Siervo de Siervos

El Presidente Brigham Young, en otra ocasión dijo: “La simiente de Cam, la cual es la simiente de Caín que desciende por medio de Cam, servirá, de acuerdo con la maldición impuesta sobre él, a sus hermanos, y será un “siervo de siervos” para con sus semejantes, basta que Dios quite la maldición; y ningún poder pue­de impedirlo”.—Diario de Discursos, To­mo 2, pág. 184.

El nombre de Cam es también algo significativo, pues por derivación signifi­ca “atezado” o “negro”. Es posible que fué un apelativo que se le dió al tercer hijo de Noé por el papel que desempeñó en perpetuar por medio de su linaje— y eso probablemente, como hemos tratado de mostrar, por medio de su esposa Egip­tus—la raza de los negros sobre quienes fué impuesta la maldición. Recogiendo la evidencia que encontramos en las sagradas Escrituras y en la tradición, llegamos a la conclusión que Cam, por medio de Egip­tus, perpetuó la maldición que fué im­puesta sobre la simiente de Caín. Por cau­sa de esa maldición esta raza negra quedó separada y aislada del resto de la posteri­dad de Adán antes del diluvio, y desde en­tonces ha seguido la misma condición, y han sido “despreciados por toda la gen­te”.

Brigham Young no originó esta doctri­na, sino que fué enseñado por el Profeta José Smith. En una junta de las Autorida­des Generales de la Iglesia que se celebró el día 22 de agosto de 1895, se hizo la pre­gunta relativa a la condición del negro en cuanto al sacerdocio. Los apuntes de esa junta leen así:

“El Presidente George Q. Cannon dijo que el profeta enseñó esta doctrina: Que la simiente de Caín no podía recibir el sacerdocio ni oficiar en ninguno de los oficios del Sacerdocio hasta que la simien­te de Abel viniere para tomar su lugar por delante de la descendencia de Caín”.

José Smith nos ha dejado muy poco re­gistrado en sus propias palabras aparte de lo que se encuentra en la Perla de Gran Precio. En el curso de una discusión que se sostuvo en Nauvoo en 1842, tocante a la cuestión de quién había sido perseguido más por los blancos, el negro o el indio, el Profeta José dijo: “Los indios tienen ma­yor razón para quejarse del trato que han recibido de los blancos que los negros, en otras palabras los hijos de. Caín”. (Histo­ria Documental de la Iglesia, tomo 4, pág. 501). Pero todos sabemos que es por causa de las enseñanzas del Profeta que hoy se le prohíbe el sacerdocio al negro. El ne­gro puede bautizarse y entrar a la Iglesia; y algunas de estas personas desafortuna­das se han bautizado y han demostrado su fidelidad y dignidad ante el Señor, en éste su segundo estado, dando ejemplos de justicia que muchos de los hijos de Sem y Japhet bien podrían emular con provecho sempiterno. Seguramente el Señor tendrá presente su fidelidad y los recompensará de acuerdo con ella.

Capítulo 17 — La ley de primogenitura